
Hoy celebramos, un año más, el día del trabajador. Pero el día del trabajador más amargo de la historia, el 1 de Mayo menos festivo y más reivindicativo de todos los que recordamos.
Y no voy a extenderme, a escribir demasiado para decir lo que ya todos sabemos: ¡Las cosas están muy mal!
Debemos felicitar a todos aquellos que tienen empleo y sobre todo, a los que han decidido emprender, han montado empresas y contratan a personas. Pero sobre todo, y aunque sea el día del trabajador y por paradójico que parezca, hoy quiero acordarme de los no trabajadores. Los muchos millones de personas (las cifras maquilladas nos dicen que hemos superado la lacra de 6.000.000 de parados) que no encuentran trabajo y están en situación de desempleo. Son 6.000.000 de personas, de rostros, de ilusiones, de sueños, de esfuerzo, de formación, de madres, de padres, de jóvenes... no simples números y cifras, pues detrás de cada unidad, de cada uno, hay una historia y un proyecto de vida.
De todos y cada uno de ellos, además de todos los que se han marchado al extranjero para buscar oportunidades, me acuerdo hoy. Y a todos hago llegar un fuerte abrazo y mis sinceros deseos de éxito.

El matrimonio Igualitario llega a Francia:
Cuando Hollande ganó las Elecciones en Francia, se abrió un horizonte de esperanza para el colectivo LGTB en Francia. Hollande tenía un compromiso para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo y aprobar las adopciones.
En las últimas semanas y tras llevar la propuesta a la Asamblea Nacional Francesa, se han llevado a cabo movilizaciones a favor y en contra de la medida. Pero aquí en España también ha habido debate, aunque en menor medida. Los defensores de la libertad e igualdad hemos apoyado la medida. En cambio, otros, han levantado la voz contra la medida, algunos de ellos alegando motivos puramente religiosos.
Y es en esos motivos en los que me quiero centrar. En mi perfil de facebook pude ''debatir'' e intercambiar opiniones con diferentes personas sobre el matrimonio igualitario.
Antes de entrar al fondo de la cuestión, quiero dejar clara mi opinión de total respeto a la Iglesia Católica y a su opinión de que el sacramento matrimonial se administra sólo a hombre y mujer. Es una entidad ''privada'' y como tal, tiene sus normas. Pero a nivel civil, ninguna entidad privada debe ''imponer'' sus normas cuando no responden a criterios de igualdad. El tema viene cuando algunas personas, que además muchas sólo se acuerdan de la Iglesia en momentos de necesidad aunque van de defensores del dogma, dicen no al matrimonio igualitario porque va contra la ''ley de Dios'', ''La ley Natural'' y los mandamientos. ¿Debemos legislar sólo en línea de lo que la Iglesia diga? ¿Debemos castigar a aquellos que no ''santifiquen las fiestas los domingos'' (tercer mandamiento de la Ley de Dios)? ¿O castigar a aquellos que tomen el nombre de Dios en vano? ¿O a aquellos que no amen a Dios sobre todas las cosas? ¿O a aquellos que cometan o simplemente piensen actos ''impuros''? Es ahí cuando muchos dirán que eso no... ¿Entonces? ¿Por qué si que castigamos sin derecho a gozar a nivel civil del derecho a que dos personas (sean de la condición sexual que sean) se puedan unir se le llame como se le llame a esa unión?
Sirva esta pequeña reflexión para eso, para reflexionar. En este país tenemos costumbre de usar en ocasiones argumentos con poco fundamento y en muchas ocasiones hablan los que más tienen que callar. ¿Tan difícil es dejar que otros sean felices?
Espero y deseo, de corazón, que poco a poco todos los países del mundo vayan avanzando y tomen ejemplo, reconociendo el derecho al matrimonio y adopción que todos tenemos. Sin distinción.
Y desde estas líneas, mi profundo agradecimiento a los 249 diputados franceses que el pasado sábado votaron a favor (frente a 97 en contra) del primer artículo del proyecto de ley que se está debatiendo y votando en la Asamblea Nacional Francesa y que ya reconoce el matrimonio igualitario. Mi sincero apoyo para seguir adelante con las reformas en favor de la igualdad.
Mi carta para los Reyes Magos:
Estimados Reyes Magos:
Para este año os pido una larga lista de cosas:
-Empleo para 6 millones de personas.
-Fin de los desahucios.
-Justicia para los presos españoles en el extranjero aunque no sean militantes del PP.
-Una nueva ley educativa fruto del consenso de partidos y agentes educativos.
-Atención sanitaria de calidad para todos.
-Reforma de la Administración Pública.
-Fin de los privilegios de la clase política.
-Una nueva ley electoral.
-Felicidad, amor y paz para la gente que está sufriendo.
-Y carbón (aunque me conformo con aplicación de la JUSTICIA) para nuestros políticos corruptos e insensibles, y también para la oligarquía financiera.
Y por último, ayer escuche la historia de una niña noruega de 10 años, de nombre Sunniva, que ha ''apadrinado'' con la ayuda de su abuela, a una niña española y a su familia. Debido a la crisis económica algunas familias noruegas están apadrinando a niños españoles para ayudarles a sobrevivir durante la crisis económica y a poder tener una vida digna. No es el único caso el de Sunniva, pero quiero resaltarlo debido a que ayer escuche en televisión la historia y unas declaraciones de la niña que me impactaron. Desde Noruega son conocedores de la delicada situación de nuestro país y ella dijo que cambiarlo todo no depende de ella, que lo sabía, pero que ayudando a una familia ya está ayudando. Efectivamente, Sunniva decía que todos debían ser solidarios y entre todos podrían revertir la situación. Sinceramente, me dejó sorprendido sus declaraciones, pues no hay que olvidar que tiene 10 años y hablaba con una gran madurez.
¿Y a qué viene esto? Pues que quiero pedir a los Reyes Magos que vayan a Noruega y muchas otras familias puedan apadrinar y ayudar a niños españoles, que puedan tener una infancia normal y digna. Y sobre todo, que ayude a los ciudadanos españoles a abrir los ojos y a pasar a la acción. Esto depende de todos.
Muchas gracias de antemano.
Un saludo,
David García Pérez