raNo voy a ocultar que hasta hace bien poco era favorable a la existencia de un ministerio llamado Ministerio de Igualdad, pero tras asistir a algunas conferencias y escuchar a un fuera de serie llamado Julio Bronchal, mi concepción ha cambiado y he logrado conocer un problema bastante grave que hasta escasos días desconocía la magnitud del mismo.