Es curioso, desde el 2008 que se empieza a notar de una manera clara por todos los españoles la crisis, hasta el final de la etapa destructiva de ZP y su orquesta, nadie (salvo para cubrir las apariencias) salió a la calle, y ahora están todas las fuerzas políticas y sindicales que deberían haber salido desde 2008, más los afines al poder de entonces: los artistas, intelectuales, estudiantes de sindicato, etc.; y por cierto, que están con conocimiento de causa por el PP, que de sobra sabía lo que le iba a pasar si ganaba las elecciones, y están con toda la razón, ya que el PP está recortando y subiendo los impuestos a los sectores ciudadanos más desfavorecidos y a las clases medias en su conjunto. Acomplejado como está, el PP es incapaz de pedir la devolución del dinero despilfarrado por la casta turnista dirigente en estos últimos años, a saber 300.000 millones de euros de déficit y pedir las responsabilidades judiciales correspondientes a los protagonistas de tal expolio, y no es capaz, porque han formado parte de tal despilfarro donde han estado gobernando; es incapaz de luchar contra la economía sumergida y el fraude fiscal, tan incapaz como cerrar las embajadas catalanas y de otras autonomías en el extranjero, tan incapaz como reducir o cerrar las cadenas públicas de televisión con la propia televisión española a la cabeza por haberse arruinado, tan incapaz como pedir la devolución y reducción a su justa lógica del sueldo de banqueros que llegan a cobrar hasta casi 12 millones de euros al año en algún caso, tan incapaz como acabar de manera definitiva con las subvenciones de partidos políticos, sindicatos y la patronal, que ya hay que tener, pero no lo harán, igual que no harán rebajarse el sueldo de senadores, diputados nacionales, autonómicos y europeos, Directores Generales, Secretarios de Estado, Presidentes de Parlamentos, Consejeros, viceconsejeros, Presidentes de Diputaciones, Alcaldes y concejales, adecuándolos a la media de los salarios de la clase media profesional de este país a la que están machacando, y lo mismo con los banqueros, además de suprimir todos los privilegios de pensiones, tarjetas, jubilaciones anticipadas, coches, despachos con secretarias y compatibilidades en cobrar varios sueldos. Nos es vergonzoso a la ciudadana que nos salga un cargo político o sindical hablándonos de crisis y de familias que pasan hambre, de gente con necesidad extrema, cuando acumulan en su haber más de 200.000 euros anuales de sus varias pagas y por sus variados cargos, hay que tener cara. La misma cara que tienen estás fuerzas políticas y sindicales más grupos afines, que han estado amamantados de la teta del Estado durante todos estos años sabiendo, como sabían, que se estaba gestando una ruina nacional de largo alcance que empobrecería a la ciudadanía, empezando por la clase trabajadora que han dejado de representar, y de lo que no dijeron ni pío.
Devuelvan lo que han dilapidado, racionalicen los gastos ajustando la economía de las administraciones del Estado a la lógica de una economía familiar y verán como no hay que recortar nada, excepto a todos los dirigentes políticos y sociales del sistema del turno que hemos tenido la desgracia de tener que soportar como sanguijuelas todos estos años.