Recientemente el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas ha presentado un plan de contención del gasto público. Entre otras medidas, van a modificar
Y eso está bien, los que estamos en política para servir a la sociedad y no para servirnos de la sociedad no podemos tener más que palabras de alabanza por la iniciativa tomada por el actual gobierno.
Pero una vez terminada de leer la noticia comienza uno a reflexionar y a entender, y a no creer que eso lo lleven a cabo. Por una sencilla razón: el PP gobierna en España, en la mayoría de las Comunidades Autónomas y en cientos de ayuntamientos. Si aplicaran esa medida, voceada a los cuatro vientos, los consejos de las Comunidades Autónomas y los plenos de muchos ayuntamientos tendrían que realizarse en las cárceles españolas, ya de por sí saturadas de reclusos. Dentro de su propio partido, en el PP, no quedaría cargo público con responsabilidad que no se viese obligado a cumplir condena. Y eso solo si la ley se aplicara desde hoy mismo. Si esta medida fuese retroactiva, hasta Rajoy pasearía por los patios de Alcalá-Meco.
Y todo lo dicho para el PP es de aplicación al PSOE, PNV, CiU y cualquier otro partido de los llamados “grandes”, que no han hecho otra cosa que meternos en el pozo y obligarnos a permanecer allí mientras los gestores públicos no padecen los graves problemas que ellos mismos han creado, ayudado a crear o a mantener, y sí el resto de los ciudadanos de bien que nos levantamos todos los días, nos vestimos por los pies y salimos a la lucha diaria de intentar alimentar a nuestras familias o mantener a flote nuestro negocio.
Por todo lo dicho no me creo que ni Montoro ni el gobierno del que es miembro, pongan en práctica real lo que han dicho. Todo ello aplaudido por todos o casi todos los políticos profesionales actuales ya que pocos se libarían. ¿Se imaginan al actual ministro de Justicia, hasta hace muy poco alcalde de Madrid, cumpliendo condena? Yo tampoco.
Emilio Barreda Martín.
CCD Ciudad Real.